
La realidad de la pandemia cambia en forma demasiado
dinámica. El esfuerzo realizado por una mayoría de la población nacional, se
disipó en pocas horas por la decisión política de abrir los bancos para el pago
a jubilados, asignaciones familiares y fondo de desempleo, sin contar la gente
que intentó recuperar “el plástico” perdido en las semanas anteriores.
El día 3 de abril se convirtió en bisagra, porque los más
expuestos al virus, salieron a la calle en busca de un derecho, cobrar su
jubilación por ventanilla, porque no saben utilizar los cajeros automáticos. Y
aquí se desnuda una realidad que marcamos en la crónica de ayer, que a algunos
molestó, pero recibió la adhesión de una gran mayoría, porque entienden que lo
que falla es la COMUNICACIÓN.
En ese marco y haciendo eco de las quejas en algunos
portales por pésimo funcionamiento de la comunicación de las entidades
bancarias, porque a pesar de anuncios y disposiciones publicadas en algunos
medios, las líneas específicas NO RESPONDEN los llamados.

La pregunta que sobrevoló en esas largas colas, es si en
estas dos semanas “ningún funcionario pensó en que esto iba a ocurrir, ni trabajó
para generar un mecanismo que lo evitara”, mientras que otros hablaron de “improvisación”
y los más duros expresaron que era “desinterés por los viejos”.
Tal vez no sea ni una cosa ni otra. Porque esta es una
situación inédita en la historia nacional. Y si bien las primeras medidas pusieron
al país como ejemplo ante el mundo, nadie tuvo en cuenta el detalle de que
durante la cuarentena, los bancos tendrían que haber trabajado (porque no eran
vacaciones) en hallar la forma de optimizar sus servicios.
Sí, los que brindan
en épocas normales, en las que también reciben quejas porque, si hay 6 o 7
cajas habilitadas, jamás funcionan a pleno y en el mejor de los casos, al 60
por ciento.
El día 3 de abril, nos brindó las imágenes más tristes de
la cuarentena, porque los abuelos, el sector más comprometido, salieron a la
calle con un solo objetivo, acceder a su jubilación. El riesgo no puede ser
medido, porque esto pasó en horas de la mañana y si alguien portaba el virus y
lo propagó, lo sabremos en los próximos 15 días. Una pena, porque ahora pretenden
solucionar abriendo sábado y domingo.
Agradecimiento especial por las fotos a: www.planbnoticias.com.ar
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