CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO

El mundo está en crisis, bajo la presión de la violencia de guerras  impredecibles. En e


se contexto, nuestro país, nuestra Patria, está en la peor situación de su historia,  esa que escribieron con sangre y sacrificio héroes que soñaron con una gran nación, que sin embargo, intuían que en el contexto internacional, la cosa no sería sencilla.

Hoy, la figura presidencial sorprende con actitudes que nada tienen que ver con su investidura, la que  ganó con promesas que lejos están de cumplirse y por el contrario, la emprendió contra los sectores más débiles de la sociedad como jubilados, discapacitados, conquistas sociales y hasta con la entrega inescrupulosa de las riquezas naturales y territorios, además de comprometer la tranquilidad con una guerra lejana, que ante los avances tecnológicos ya no lo es tanto. Párrafo aparte para los hechos de corrupción que involucran a la cúpula.

El panorama de un final trágico como el 2001 se presenta como inquietante, si no hay un golpe de timón, ante el clamor de un pueblo que resiste por el futuro de sus hijos y nietos.

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